Necesito a toallín
Sólo a mí me pasa esto....
Todo visto como en una película.
00:00 horas. Y yo tendiendo... Eso me pasa por currar todo el día. Toalla que yo no he usado, pero la lavo porque es de invitados. Enorme. Me la regaló mi madre.
Y entonces, la catástrofe. Se suelta una pinza. Toalla mojada de 1,20 por 1,60.... La inercia de la caída libre de una parte de la pesada toalla hace que se suelten las otras tres pinzas y se precipiten por el patio. La toalla emprende un vuelo hacia las cuerdas de la vecina de abajo. Donde se para en una posición no muy estable.
Es un poco tarde para llamar, y mañana me voy tan pronto que no me atrevo a tocar el timbre. Me pregunto si se le ocurrirá dejarla en la barandilla de la escalera.
Pero para que nadie se entere de mi vergonzoso percance, intento por diversos medios recuperarla: cuerda+candelabro; imposible; cuerda+tabla (fabrico un columpio, pero la toalla no tiene ganas de jueguecitos); me agoto.
Con el armario de la limpieza patas arriba para encontrar la cuerda, la ropa sin tender, una tabla en forma de columpio en mi sofá, y una toalla gigante haciendo equilibrios en un tendedero ajeno; miro el reloj: 00:40, y Buenafuente hablando de madrugar.
Y sí, sí, podeís reiros todo lo que queraís, yo lo hubiera hecho. Pero, madre, qué cabreo tengo.
Todo visto como en una película.
00:00 horas. Y yo tendiendo... Eso me pasa por currar todo el día. Toalla que yo no he usado, pero la lavo porque es de invitados. Enorme. Me la regaló mi madre.
Y entonces, la catástrofe. Se suelta una pinza. Toalla mojada de 1,20 por 1,60.... La inercia de la caída libre de una parte de la pesada toalla hace que se suelten las otras tres pinzas y se precipiten por el patio. La toalla emprende un vuelo hacia las cuerdas de la vecina de abajo. Donde se para en una posición no muy estable.
Es un poco tarde para llamar, y mañana me voy tan pronto que no me atrevo a tocar el timbre. Me pregunto si se le ocurrirá dejarla en la barandilla de la escalera.
Pero para que nadie se entere de mi vergonzoso percance, intento por diversos medios recuperarla: cuerda+candelabro; imposible; cuerda+tabla (fabrico un columpio, pero la toalla no tiene ganas de jueguecitos); me agoto.
Con el armario de la limpieza patas arriba para encontrar la cuerda, la ropa sin tender, una tabla en forma de columpio en mi sofá, y una toalla gigante haciendo equilibrios en un tendedero ajeno; miro el reloj: 00:40, y Buenafuente hablando de madrugar.
Y sí, sí, podeís reiros todo lo que queraís, yo lo hubiera hecho. Pero, madre, qué cabreo tengo.
