Para empezar...
El viernes fui a buscarte, aunque lo que quería era perderte de vista de una vez.
Te encontré, te besé apasionadamente, abracé tu cuerpo fuerte contra el mío.
Te sentí dentro con tal frenesí que los orgasmos se sucedían uno tras otro.
Y cuando de todo eso sólo quedó el mínimo y dulce contacto de tus labios con los míos, abrí los ojos para encontrar la ternura de los tuyos...
Pero desolados mis parpados se volvieron a cerrar mientras yo comprendía por qué esos ojos no eran azules...
Te encontré, te besé apasionadamente, abracé tu cuerpo fuerte contra el mío.
Te sentí dentro con tal frenesí que los orgasmos se sucedían uno tras otro.
Y cuando de todo eso sólo quedó el mínimo y dulce contacto de tus labios con los míos, abrí los ojos para encontrar la ternura de los tuyos...
Pero desolados mis parpados se volvieron a cerrar mientras yo comprendía por qué esos ojos no eran azules...
