Que conste que lo podría redactar mucho más mono y elaborado, pero tengo un poco de prisa. Aún tengo que currar, y luego salir de fiesta a saco...
Bueno, la esencia del cuento es ésta.
Era un señor que iba paseando por un pueblecito supermono nosedonde... Y se topó con una pradera llena de piedras que semejaban lápidas. Con nombres como "Dani, 7 años, 2 meses y 23 días"; "Ana, 13 años, 1 mes y 1 día"; "Vanessa, 4 años, 8 meses y 24 días".... Así sucesivamente. Le preguntó a un anciano que pasaba por allí, que que era aquello. Él le contestó que era el cementerio del pueblo. El señor dijo que se apenaba mucho de que murieran tantos niños en aquel pueblecito. El anciano le contestó "no son niños, es que nosotros tenemos una costumbre..."
"...Cuando un niño cumple 14 años se le regala una libreta con un cordel, la cual siempre lleva en el cuello colgada. Cuando vive un momento especial, tiene que apuntarlo. Por ejemplo, "primer beso: 20 segundos", "conversación con mi mejor amiga; 2 horas", "paseo por el campo con mi nuevo cachorrito: 1 hora y 40 minutos"... Cuando la persona muere, sumamos los tiempos de cada uno de los momentos felices de la persona, que ha ido apuntando a lo largo de su vida. Y es con lo que nos quedamos..."
(Y, joder, lo siento, creo que falta algo en la historia que no recuerdo... La moraleja está más o menos clara... Pero prometo que cuando encuentre el cuaderno de cuentos, lo transcribo tal cual era y borro este post de mierda...)
En fin, intentad empezar el año sonriendo ¿vale? Y que no acabe el año sin que le hayais dicho "te quiero" a esas personas a las que hace tanto que no se lo decís.
(hoy estoy love power jajajja)

