Monday, November 21, 2005

Cenicienta

Erase una vez una chica que trabajaba y trabajaba sin cesar. Un buen día vino un hada madrina llamada Ilusión...
Una falda bonita, una camiseta sugerente, un abrigo nuevo... Sólo faltaba el jersey, ninguno de los ratones ayudantes del hada madrina se preocupó de mirar la temperatura que haría aquella noche.
Y se fue a su cita con su príncipe azul. La verdad es que estuvieron buscando el zapato de Cenicienta toda la noche. Cuando sonaron las campanadas estaban a punto de encontrarlo, pero se rindieron. A lo largo de la velada, los dos lo habían visto, pero habían disimulado. Ninguno quería encontrarlo, pues puede que al recuperar el zapato, se perdiera el argumento de su historia, y le pusieran fin del mismo modo que a la búsqueda.
Así, cenicienta volvió a su casa y pasó todo el día siguiente recordando con Ilusión, su hada madrina, lo especial que había sido la noche anterior. Cenicienta le hizo prometer a Ilusión que no desaparecería de su vida y que le organizaría alguna cita más con su príncipe azul. Aunque no encontrasen jamás el zapato de cristal. De ese modo siempre tendrían algo que continuar, aunque fuera sólo una búsqueda.
Cenicienta volvió a su vida aunque le costaba acostumbrarse... Estaba muy triste. Limpiaba un espejo cuando se percató de que sólo quedaban la mitad de los tirabuzones de aquella noche.

4 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Maybe... me ha encantado. De hecho, es el que me ha gustado mas de todos y creo haberlo entendido por completo.

Tue Nov 22, 05:51:00 PM  
Blogger Maybe said...

Gracias, es genial que lo entiendas. Sigue llamando a mi timbre...

Wed Nov 23, 12:23:00 AM  
Anonymous Anonymous said...

Ding dong?

Thu Nov 24, 03:29:00 PM  
Blogger Maybe said...

Sí? Pasa, pasa

Sat Nov 26, 09:27:00 PM  

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