Friday, November 04, 2005

shangai

Una tarde Drew se encontró otra vez sentado en la mesa del restaurante chino esperando que le sirvieran su arroz tres delicias. Últimamente se sentía totalmente dependiente de ese plato. Le había dejado de gustar el cerdo agridulce, el pollo con almendras no lo podía ni ver y la ternera con bambú y setas estaba más que olvidada...
En realidad nunca pensó que le llegara a gustar tanto el arroz tres delicias.
Estaba de mal humor, porque otra vez se habían olvidado un ingrediente. Hacía unos días había sido los guisantes, y esa tarde la tortilla. Drew odiaba cuando no le ponían el arroz con todos los ingredientes, pero tenía paciencia y, en el fondo, era tal su devoción que seguía pidiendo el mismo plato...
Pero hasta Wu, el camarero, se había dado cuenta de su cara de enfado y de cansancio y le preguntó que por qué esperaba tantas horas por un arroz de tan mala calidad.
Drew le respondió que a veces el cocinero estaba inspirado, le servían rápido y el trato era excelente; y que esa vez compensaba todos los desplantes anteriores.
- Puede que tenga razón, pero acabará volviéndose loco.
- Quizá -contestó Drew- pero mientras seguiré esperando el arroz de antes.

1 Comments:

Anonymous Anonymous said...

En el fondo a el no le gustaban los guisantes.

Lo que le gustaba a el es una buena pizza. Empieza a recordar el garito de pizzas para llevar en la 42 de Nueva York. Mientras esperaba en la calle calentandose del crudo frio con un chocolate de Starbucks, podía ver el el edificio oblicuo de Times Square. A su izquierda, la biblioteca nacional.

Fue entonces cuando decidió que lo correcto era mudarse a US.

Fri Nov 04, 01:15:00 AM  

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